EL KARATE COMO UN ARTE MARCIAL

 

       

La definición básica de “Arte Marcial” es: “un sistema de combate dirigido a la autodefensa, que exige respeto y gran concentración mental.” En el pasado, el guerrero salvaba su vida, debido a estos dos factores, que complementaban su fuerte entrenamiento.

No tiene el menor sentido practicar Karate como un deporte; precisamente los beneficios mentales proceden de la forma específica en la que se desarrolla el entrenamiento.

EL ARTE MARCIAL, PARA LOS MENORES DE AMBOS SEXOS:

?          Favorece la concentración mental;

Durante la clase de Karate, es necesario concentrarse en las técnicas y desplazamientos que el profesor indica, y en su aplicación con un compañero. Si la atmósfera no beneficia la posibilidad de concentrarse, no será posible aprender.

No obstante, como también son necesarios el respeto y el hablar muy poco, el profesor de menores intercala en todo entrenamiento formas de juego, relacionadas con el Karate, que hacen la lección “menos seria” para los pequeños. Es el denominado “aspecto lúdico del Karate.”

La experiencia indica que en los colegios o centros donde los menores y adolescentes practican Karate, aquellos que presentan problemas en los estudios, al mejorar su capacidad de concentrarse, también mejoran su rendimiento escolar.

Es necesario indicar que estos beneficios mentales, al igual que los físicos, no aparecen de la noche a la mañana; se debe esperar un tiempo prolongado, a veces medido en años, para que sé eficencien en los menores los efectos del entrenamiento de Karate. Por ello, autoridades, Asociaciones de Padres y Madres de centros de enseñanza, y sobre todo, los padres, deben tener paciencia, para cosechar estos cambios a largo plazo.

?          Mejora la conducta;

El profesor de Karate no enseña nada que no esté acompañado por saludos inclinaciones, y actitudes de respeto hacia los compañeros, el grupo, y en general, hacia todas las personas.

En la sociedad actual, los deportes no son el mejor ejemplo para la juventud; las acciones en un campo de fútbol u otros terrenos competitivos tienen patrones de conducta incorrectos, que los menores suelen imitar, en sus casas y en la escuela.

El Karate es un ejemplo de respeto hacia los demás; sin ese respeto sería una actividad descontrolada y los golpes así aprendidos y aplicados, originarían violencia y lesiones.

PARA LOS ADOLESCENTES:

Los patrones de conducta correcta son cada día más solicitados en los centros donde se fusiona la ESO con las anteriores enseñanzas medias. Los cambios psicológicos en los adolescentes suelen ser etapas difíciles para ellos y sus familias.

PARA LOS ADULTOS:

Las motivaciones de la mayoría de los adultos que ingresan a un grupo de Karate Tradicional, se basan en la defensa personal y en adquirir mayor seguridad en sí mismos. Durante siglos el Karate (con otras denominaciones en el pasado) ha demostrado ser el sistema defensivo más eficaz. Particularmente las mujeres encuentran en el entrenamiento una importante fuente de auto confianza.

 

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